Carboxiterapia Corporal

La Carboxiterapia produce en nuestro organismo un efecto bioquímico, por lo que tiene una acción similar a la que conseguimos realizando ejercicio físico: reducir la grasa al estimular la oxidación de los ácidos grasos en el músculo. Sin embargo, este tratamiento consigue además mejorar los resultados en la grasa subcutánea, algo que el deporte por sí solo no consigue, por lo que se trata de la terapia perfecta para combinar con unos hábitos de vida saludables y eliminar la grasa resistente a las dietas y el ejercicio.

En cuanto a la celulitis, la aplicación subcutánea de dióxido de carbono en las zonas en las que la temida piel de naranja hace su aparición (piernas, glúteos, abdomen y brazos) consigue mejorar este problema en cuatro niveles:

  • Mejora la circulación sanguínea y linfática ayudando a la eliminación de líquidos.
  • Mejora el tono de la piel devolviéndole la elasticidad y reduciendo la flacidez.
  • Reduce la piel de naranja y la aparición de los antiestéticos hoyuelos asociados a la celulitis.
  • Disminuye el volumen de la zona y alivia los síntomas que acompañan a la celulitis, como la pesadez.